Un café, de la fila a la mano.
Un pedido de principio a fin, en menos de un minuto. Cada quien ve lo suyo.
Toma el pedido y cóbralo de una vez
El nombre del cliente, su leche, su extra y su pan. Se cobra antes de preparar, con el cambio calculado, así que nada sale de la barra sin pagar.
- Pedidos por nombre, sin mesas
- Tipo de leche y extras con su precio
- Efectivo, tarjeta o saldo del cliente
Hecho para la barra, no un POS de restaurante disfrazado.
Modo mostrador
Sin mesas: pedidos por nombre, cobro y barra separados.
Fila por hora de entrega
Primero lo que hay que entregar ya, no lo que se pidió primero.
Tablero de listos
Nadie interrumpe al barista para preguntar por su café.
Monedero prepago
Tus clientes recargan saldo y pagan con él.
Sellos automáticos
Sin tarjetas de cartón: se acumulan solos.
«Lo de siempre»
Tu cliente frecuente repite su pedido en un toque.
Quien cobra no debería estorbarle a quien prepara.
Mostrador atiende la fila: toma el pedido y lo cobra. Barista ve llegar los pedidos, los prepara y los marca listos. Cada quien ve solo lo suyo. Y el tablero sobre la barra avisa con folio y nombre de pila cuando algo está listo.
- Un pedido para las 2:30 no encabeza la fila toda la mañana
- Solo folio y nombre de pila en el tablero
- Barra y cocina por separado si también preparas alimentos
Premia a tu cliente de todos los días.
Tu cliente se identifica una vez con su teléfono. Desde ahí tiene sus datos listos, su botón de «lo de siempre» y sus sellos acumulándose solos. Puede recargar saldo desde el menú en línea o en el mostrador y pagar con él.
Lo demás no cambia: facturación CFDI, inventario con recetas, corte de turno y funciona sin internet.
Tu cliente recarga en la caja, sin que tus ventas se inflen.
Quien prefiere pagar en efectivo también puede tener saldo: lo buscas por su teléfono y le abonas lo que te entrega. El dinero entra al cajón y queda en los movimientos del turno, así que tu corte cuadra.
Y no se cuenta como venta: es dinero que le debes en café. La venta se registra cuando lo consume, para que el día de la recarga no se vea inflado ni pagues IVA dos veces sobre lo mismo.
- Búsqueda por teléfono
- La recarga cuadra en el corte del turno
- Devolución del saldo en efectivo si la pide
Lo que más nos preguntan
¿ZelPOS sirve para una cafetería y no solo para restaurantes?
Sí. ZelPOS tiene un modo mostrador pensado para barra: en vez de plano de mesas y meseros, trabaja con una fila de pedidos por nombre, una pantalla de barra para el barista y un tablero de pedidos listos. El resto del sistema —inventario, corte de turno, facturación CFDI— es el mismo.
¿Cómo sabe el cliente que su bebida ya está lista?
Con un tablero que se cuelga sobre la barra. Muestra el folio y el nombre de pila de cada pedido listo, así el cliente ya no tiene que interrumpir al barista para preguntar. Por privacidad solo salen esos dos datos: el apellido, el teléfono y lo que pidió no se muestran.
¿Puedo vender saldo prepagado o monedero a mis clientes frecuentes?
Sí. El cliente recarga desde el menú en línea con Mercado Pago o en el mostrador, y después paga sus consumos con ese saldo. La recarga se registra como saldo a favor del cliente, no como venta: el ingreso se cuenta cuando consume, para que tus reportes no se inflen el día de la recarga.
¿Los pedidos programados desordenan la fila del barista?
No. La fila de la barra se ordena por la hora en que hay que entregar, no por cuándo se hizo el pedido. Un pedido para recoger a las 2 de la tarde no encabeza la fila toda la mañana; los programados a más de 30 minutos se marcan aparte.
¿Tiene programa de sellos o recompensas?
Sí, incluye un programa de sellos ligado a la cuenta del cliente. Como el cliente se identifica con su teléfono, los sellos se le acumulan solos sin tarjetas de cartón ni que el barista los apunte a mano.
Una barra ordenada por la hora que importa
Modo mostrador incluido. Todo el sistema desde $749 MXN/mes.
